Es asombroso cómo la realidad cada vez se acerca más de la ficción. El avance vertiginoso de la tecnología sigue desafiando nuestras prácticas en el sector. Mientras que no hemos aún terminado de comprender muy bien el reclutamiento a través de redes sociales, nuevos elementos se agregan ya en el proceso. Visto en perspectiva, puede resultar muy remoto, pero la historia que se describe a continuación ya es posible.
En el blog francés Job 2.0, leí hace unos meses un post muy interesante que vuelve a ser editado, por eso quise compartirlo. Para imaginarnos el escenario descrito, es necesario conocer algunos términos utilizados. Veamos:
- “Tiempo real”: instantaneidad de la información;
- “Movilidad”: acceso a Internet desde un dispositivo móvil ;
- “Geolocalización”: posibilidad de conocer automáticamente la ubicación geográfica de una persona u objeto, mayormente utilizada a través de dispositivos móviles (GPS o API), permitiendo, incluso, dar opciones de trayecto entre dos puntos;
- “Realidad aumentada”: consiste en un conjunto de dispositivos que añaden información virtual a la información física ya existente (Wikipedia). Por ejemplo, frente a un monumento (Torre Eiffel, en el blog), es posible obtener toda la información relacionada: fecha de construcción, arquitecto, altura, etc.
Ahora bien, ¿cómo estos conceptos se integran en el Reclutamiento? Jean-Christophe Anna, autor de Job 2.0, hace el siguiente ejercicio:
Imagínese esperando el metro en Paris (su ciudad) y, para pasar el tiempo, navegando en su iPhone consulta Twitter que brinda información en “tiempo real”. Justo un reclutador acaba de publicar una oferta de empleo con la cual se identifica. El metro llega, usted sube y en función “movilidad”, responde a la oferta recién leída.
Por otro lado, y al mismo tiempo, el Reclutador envió un mensaje por Twitter (el mismo mensaje que usted vio) saliendo de la cita con el cliente que le manifestó su urgencia en cubrir un puesto.
Minutos después, el Reclutador recibe en su teléfono móvil, un mensaje informándolo que recibió su candidatura. El Reclutador se dirige a un lugar más distendido en donde consultar esta información, entonces, “googlea” su nombre, y visita su perfil en Viadeo, revisa su CV en Doyoubuzz (u otras redes) y verifica que usted es el candidato ideal y, además, el primero en responder. Gracias a Foursquare, verifica su “geolocalización” y lo encuentra en el trayecto del metro que no está lejos de dónde él. Entonces, le envía un SMS invitándolo a encontrarse. Usted recibe el mensaje justo a tiempo para descender del metro y llegar a la cita improvisada, previa consulta de aplicaciones que indican el lugar exacto y el mejor camino para ir. Una vez en el lugar, entre todos los concurrentes, identifica a uno consultando su teléfono y piensa que pueda ser él, le toma una foto con su iPhone, la cual compara mediante el dispositivo apropiado y confirma que es la persona buscada (“realidad aumentada”).
¿Ficción? Sin embargo, contamos con todo para hacerla realidad …
Fuente de texto y foto: Job 2.0
Desconocer su uso es querer ir contracorriente de una fuerza laboral que ya tiene incorporado esta tecnología en su forma de vida. El desafío corporativo es conocer la clientela interna y proponer funcionalidades con herramientas ya existentes (blogs, wikis, redes sociales) o con desarrollos propios que estén alineados con esto que está dejando de ser tendencia para convertirse en realidad.
Todos somos creadores de nuestra propia reputación, a partir de las huellas que consciente e inconscientemente vamos dejando en nuestro paso por la web. A nivel del Reclutamiento, hoy no buscamos sólo un empleado que cumpla una tarea asignada sino que, además, sea un digno representante de nuestra marca, con lo cual lo que se diga de él públicamente, también nos afecta como empresa. De ahí la importancia para los candidatos, de tener una buena reputación e identidad digital, para lo cual deben trabajar en crearla y mantenerla. Pero no están solos en esto. Varias empresas, como 


La idea es simple, sólo había que tenerla: consiste en una plataforma enteramente móvil en la cual las empresas anuncian sus vacantes y buscan candidatos previamente inscriptos. Estos, a su vez, reciben hasta cinco mensajes semanales con ofertas que se ajustan a su perfil. Pueden optar a recibir mensajes más frecuentes.
Por eso, celebro estos 








